ARBAYÚN
NOTAS DE PRENSA

Siendo tan “joven”, Arbayún ya ha sido mencionado en varios medios escritos, tales como Diario de Navarra, Diario de Noticias aquí en Navarra.

A nivel nacional, en varios medios más;

Cinco Días, en julio de 2015
El Correo, en julio y noviembre de 2015
El Economista, en julio de 2015
Fuera de Serie, en agosto de 2016
Gentleman, en julio de 2015
GQ, en junio de 2016
Nuevo Estilo, en octubre de 2016
Surg, en enero 2016
Tiempo, en agosto 2015

Cinco Días,
16 de julio de 2016

Garnacha Navarra en todo su esplendor.
Lo firma uno de los enólogos reconocidos en Navarra, Fernando Chivite.
Arbayún  Rosado 2015, elabrado con la uva garnacha, presenta un ligero amargor a furtas maduras de hueso que le confiere personalidad y augura, comom a añada anterior, una buena evolución en botella. Tiene un color rosa pálido con reflejos salmón resultado de una técnica sólida y depurada. En nariz es amplio, de intensidad media. En boca es complejo.

El Correo,
19 de junio de 2015

Fernando Chivite, uno de los enólogos más respetados del panorama español, regresa al mundo del vino con su proyecto vitivinícola más intimo y personal en Navarra.
Sólo se producen 26.000 botellas de este Arbayún, la re-interpretación actualizada del rosado tradicional navarro de Garnacha. Elaborado con una breve maceración previa de los hollejos en frío para extraer sólo los aromas más delicados de la variedad, tiene un tenue color rosa pálido, joven y sin evolución. En nariz se muestra delicado y presenta ligeras notas florales y a frutas silvestres. Su entrada y paso en boca cuenta con un buen volumen, matices frutales y alguna nota amarga agradable que acentúa su complejidad. Asi, atesora una concentración y largura inusuales en su categoría.

El economista,
25 de junio de 2015

El enólogo Fernando Chivite regresa al mundo del vino con Arbayún, su proyecto más personal y como no podía ser menos en Navarra, en la inexplorada Baja Montaña. De momento, ha salido con un Chardonnay y este rosado de Garnacha, ambas ediciones limitadas ¡Y qué rosado!. Fresco, de acidez perfecta, un punto goloso, buen volumen sin cansar y un final ligeramente amargo… de chapeau. Un vino para disfrutar copa a copa.